Podríamos considerar dos hechos importantes: la victoria por mayoría absoluta (casi aplastante) del PP y el desbacamiento del PSOE. En buena lógica, habría que destacar alguna que otra pincelada política de importancia: el avance de IU y sobre todo la aparición, evidentemente no deseada por cualquier demócrata, de los representantes “legales” de ETA.
Y comenzaremos por desmenuzar, aunque de forma breve y provisional los cuatro temas planteados (nos condiciona la convocatoria a casi tres meses vista de las elecciones y sus resultados en Andalucía para nuestro Parlamento y Gobierno autónomos).
Resultados Elecciones Generales 2011
Total Estatal Resultados Elecciones Generales 2008
Total Estatal
PP Votos: 10.830.693 Diputados: 186 PP Votos: 10.169.973 Diputados: 154
PSOE votos: 6.973.880 Diputados: 110 PSOE votos: 11.064.524 Diputados: 169
CiU Votos: 1.014.263 Diputados: 16 CiU Votos: 774.317 Diputados: 10
IU-LV Votos: 1.680.810 Diputados: 11 IU-LV Votos: 963.040 Diputados: 2
AMAIURVotos: 333.628 Diputados: 7
PNV Votos: : 323.517 Diputados: 5 AMAIUR (No se presentó)
PNV Votos 303.246 Diputados: 7
UpyD Votos: 1.140.242 Diputados: 5 UpyD Votos: 303.535 Diputados: 1
La victoria del PP, se produce en primer lugar, en un ambiente enrarecido y de mucha crispación social, con una crisis provocada por la gran banca, y en esto coincide la inmensa mayoría de los analistas, aún cuando los políticos, sobre todo los ganadores, no tengan la valentía de decirlo abiertamente.
Como segundo factor que incide en la victoria conservadora, se podría considerar el agotamiento de la oferta política del PSOE: sus políticas sociales se han visto alicortadas por las limitaciones económicas, y algunos diríamos que también por sus limitaciones ideológicas, pero esto último sería cuestión de un debate mucho más profundo que no viene al caso en este análisis a vuelapluma. En este apartado se puede incluir la mala gestión de la “crisis” (seguimos insistiendo en su artificialidad) y sobre todo en el ocultamiento a la opinión pública. Evidentemente las medidas para salir de ella también han conllevado un desgaste muy importante. Como conclusión en este apartado, podríamos decir que la victoria del PP se produce más por agotamiento del adversario que por méritos propios. No se puede olvidar que el crecimiento en número de votos del PP es mínimo en tanto que la pérdida de votos del PSOE se sitúa en más de 4,5 millones, lo que supone casi un 30% de los votos obtenidos anteriormente, una auténtica sangría.
Destacar que a día de hoy, los españoles, seguimos sin conocer el programa electoral del Sr. Rajoy, y por tanto sus alternativas para gobernar. Igualmente en que por primera vez llega, o llegará cuando sea investido por el Parlamento, a presidente de la nación una persona que en todas las encuestas de opinión no ha alcanzado nunca el aprobado. Es un factor importante a tener en cuenta de la confianza que depositan en los políticos los ciudadanos españoles.
Podríamos seguir analizando los pormenores del triunfo de la derecha en España, pero como ya decíamos al principio, queda la importante cita andaluza, con parámetros diferentes, para llegar a unas conclusiones más certeras. No podemos olvidar que hay dos situaciones antagónicas en Andalucía: nunca ha vencido el PP y nunca ha perdido el PSOE.
Por otra parte, como ya hemos apuntado anteriormente, el PSOE ha perdido la confianza, en estas elecciones generales, de casi un tercio de su electorado, y para comprobar si ésta pérdida es irrecuperable, tendremos que esperar a ver como se aclara el panorama andaluz. Una vez se celebren las elecciones andaluzas, podremos analizar el sendero que le espera y sus posibilidades de supervivencia.
Y también coincide un avance importante de una izquierda más ortodoxa, IU y la aparición de los terroristas “conversos” (muchos no acabamos de verlo claro) que se incorporan a la arena democrática, en parte a costa del nacionalismo vasco representado por el PNV y de votos socialistas en una mayor medida .
En lo que concierne a la oferta izquierdista, hay que decir que prácticamente vuelve a situaciones y resultados de hace casi 20 años cuando era liderada por primera vez por el cordobés Julio Anguita. Habrá que ver si su praxis política será nuevamente respaldada por el electorado, con lo que la vuelta a las dos opciones de izquierda sería una realidad. El tiempo será el que dicte sentencia, una sentencia que en caso afirmativo sería el comienzo del final o del cambio profundo de la otra opción izquierdista.
Lo de los etarras conversos, es harina de otro costal. Se confirma la sospecha del apoyo y cobertura real con el que cuentan en el electorado abertzale. Este espacio político nacionalista es muy difícil para opciones de ámbito nacional, al igual que pasa en Cataluña.
Y por último aparece, aún cuando el número de votos no se corresponde con los escaños obtenidos, ya que hasta la fecha tan sólo tenía un representante, UP y D, el partido de Rosa Díaz con vocación de bisagra política, ocupando un espacio centrista en tierra de nadie.
Se han hecho extrapolaciones a nivel andaluz, o mejor dicho proyecciones de resultados para las elecciones al parlamento andaluz y la consiguiente formación de gobierno, pero nos resultan realmente aventuradas y un tanto temerarias. En las elecciones andaluzas hay otros parámetros distintos y otras valoraciones que tener en cuenta. Desde aquí apostamos, siendo un tanto atrevidos, por un resultado muy igualado entre los dos grandes partidos, una subida muy importante de IU, y una presencia bastante significativa, aunque no decisoria, del centro político compartido por UP y D y por el Partido Andalucista.
miércoles, 30 de noviembre de 2011
martes, 8 de noviembre de 2011
LA INUTILIDAD DE UN DEBATE
No vamos a entrar a valorar el derecho, indiscutible, de los ciudadanos a comprobar en un cara a cara, sin artilugios ni maniobras de laboratorios políticos, la consistencia de los candidatos a ser Presidente de nuestro país. Es de perogrullo que los ciudadanos tenemos ese derecho. Es más, es una obligación de un sistema medianamente democrático que los ciudadanos puedan valorar a las personas que pretenden dirigir su nación. Lo que ocurre es que este derecho nos lo están negando al presentar un debate falseado: se acuerdan los temas a debatir, se acuerdan los tiempos, se acuerda quién debe presentarlo, se acuerda el mobiliario, se acuerda... hasta la imbecilidad que sea con los candidatos de pié o sentados (esto se ha discutido y para uno de los candidatos parece que era vital ya que es más alto que el contrincante, ¡sencillamente ridículo!). Pero eso sí, que no se escatimen medios para que los españoles podamos comprobar la cortedad política de los presidenciables. Vergüenza ajena nos va a causar el simulacro.
Y para que se luzcan los Sres. Rubalcaba y Rajoy, se ponen a su disposición no sólo los mejores medios técnicos, el mejor horario y la garantía de que no va a haber ninguna programación que les pueda hacer la competencia. Además se han escogido los mejores cámaras, los mejores realizadores y el mejor presentador entre un ramillete realmente amplio (eso sí que tenemos en España: buenos profesionales). Y todo ello para garantizar la mayor cuota oficial de pantalla de la historia. ¡Que derroche para tan poco contenido!
La cuestión es que las elecciones están ya decididas: ganará el Sr. Rajoy y no por méritos propios, sino por deméritos del contrincante. El Sr. Zapatero ha sido, y sigue en el empeño, el mayor acumulador de méritos para que muchísimos ciudadanos hayan llegado a la conclusión de que es igual votar a uno que a otro, ya que el pensamiento generalizado es que, mande quién mande, van a seguir beneficiando a los poderosos y perjudicando a los trabajadores. La conclusión, aún cuando no debería ser cierta, no deja de ser de puro pragmatismo: nunca han acumulado tanta riqueza y tanto poder en nuestro país la gran banca y la gran patronal como en estos momentos. Y no vamos a entrar a analizar esta afirmación, salta a la vista que es un axioma y por lo tanto no admite discusión. La caída libre de la opción de gobierno del PSOE es de tal calibre que no sólo es imposible de corregir, sino que va a traer consecuencias de más de una década, como poco, de gobiernos conservadores en España. Demasiado mérito tiene el Sr. Rubalcaba con aguantar el tipo y prestarse a ser el chivo expiatorio para que otro/a (posiblemente sea otra) pueda aparecer, y quemarse en el intento, como alternativa progresista.
Si por otro lado, pensamos en la opción, sin programa de gobierno, que nos ofrece el PP, es para perder la fe en el sistema. No puede tener un perfil más plano un candidato a Presidente del Gobierno que el que ofrece el Sr. Rajoy: Vicepresidente con el anterior gobierno del PP, responsable del desastre del Prestige que arruinó la costa gallega y a muchísimos pescadores-mariscadores, copartícipe del desmantelamiento patrimonial de España (venta-regalo de telefónica, de las líneas de alta tensión, de Iberia, etc.), permisor del arruinamiento de nuestro sector de construcción naval (el de mejor tecnología mundial), causante del anquilosamiento de la administración española (anuló, en su primer cargo como Ministro de Administración Pública, los únicos acuerdos serios que se hicieron en este campo so pretexto de congelar los sueldos a los funcionarios: medida muy populista pero con poca repercusión de mejora económica para el país), por no hablar de la foto de las Azores de su jefe de filas y de gobierno del que el Sr. Rajoy era su mano derecha y nuestra entrada en una guerra ilegal que además costó unas vidas inocentes como consecuencia de un atentado terrorista que nunca debió suceder, etc. Sin lugar a dudas, el Sr. Rajoy tiene el dudoso mérito de ser el candidato con el perfil político más plano de toda la historia en nuestros 35 años de democracia.
Si a todo ello añadimos el convulso estado de Europa, con el victivismo de la gran banca al que se pretende dar “solución” por la Sra. Merkel y el Sr. Sarkozy, con el asentimiento silente y obediente del resto de dirigentes europeos, la verdad es que el debate no sólo pasa a un segundísimo plano, sino que va a producir la apatía de la inmensa mayoría de la población a pesar del machaqueo a que somos sometidos en los días previos. No obstante las cifras oficiales de seguimiento le adjudicarán varios millones de telespectadores.
Y, si se permite el inciso, el cinismo de los dirigentes europeos con Grecia es de auténtico escándalo: no sólo se le niega al pueblo heleno su legítimo derecho a que se pronuncie, sino que se hace un auténtico atropello comprando (en sentido político) a un grupito de parlamentarios griegos para conseguir abortar el elemental derecho democrático del pueblo al referéndum planteado por el Presidente griego Sr. Papandréu. Diremos como Servilio Cepión a los asesinos de Viriato: “Roma traditoribus non praemiat”.
Volviendo a la inutilidad del debate, es muy posible, al menos eso dice la aplicación de las ciencias prospectivas, que se dé la paradoja de que el peor candidato de nuestra democracia pueda conseguir el mejor resultado electoral partidista: la mayoría más amplia desde 1976 a nuestros días.
Ante este panorama, a los que todavía seguimos pensando que es posible que de verdad haya democracia en nuestro país y que sean personas capacitadas los que gobiernen, tenemos sólo dos opciones: o votamos a un partido minoritario que todavía, por muchas razones, no está contaminado por el sistema, o votamos, como se está pidiendo por Internet, con un voto nulo.
Al menos nos queda el consuelo democrático de la libertad.
Nino Granadero
lunes, 31 de octubre de 2011
Elena Salgado se explica en privado: “ella sabe que esto se cae; que no aguanta”
Jesus Cacho
Pocas veces como esta semana tuvimos los españoles la sensación de pertenecer a un país convertido en balsa de piedra, que dijo Saramago, navegando a la deriva. Esa impresión de extrañamiento y vulnerabilidad; esa sospecha de que nuestro destino se estaba jugando sobre tapete ajeno, sin que a ninguno de los tahúres que repartían baraja le importara un pito nuestro destino porque nuestros teóricos representantes, final de pesadilla el suyo, solo esperan a que pasen los días para ceder los trastos. Nadie ha defendido de verdad nuestros intereses. Al final ha resultado verdad que, al margen de Grecia, que se lo ha ganado a pulso, España ha sido la auténtica pagana de la farra que en Bruselas se han corrido los líderes europeos, con Zapatero mendigando un hueco en la barra del bar para pedirse un tinto de verano.
Al aceptar una quita del valor de la deuda pública que la banca tiene en cartera y elevar el ratio de capital de mayor calidad, el Gobierno ha colocado la soga al cuello de un sistema financiero que ya circula medio entornado por el peso de la resaca inmobiliaria. Con el mercado de capitales cerrado, ¿dónde encontrar esos 26.000 millones largos que necesitan? Y, ¿qué hacer con el resto de entidades no “sistémicas”? ¿A cuánto asciende las necesidades totales de bancos y cajas? No es exagerado pensar que el nuevo Ejecutivo podría verse en la tesitura de tener que nacionalizar, vía inyección de fondos públicos, la mitad del sistema financiero español. Lo peor, con todo, es que al admitir esa depreciación hemos enviado a los mercados el mensaje de que nuestra deuda es potencialmente insolvente, de manera que cada vez será más difícil colocarla y, en caso de lograrlo, estaremos obligados a pagar por ello un interés muy alto y desde luego insostenible en el medio plazo.
Consecuencias de lo ocurrido, nuestra economía se va a ver sometida a un cerrojazo adicional del crédito de graves consecuencias para un país instalado en la montaña de los 5 millones y pico de parados. Imposible pedir un crédito. Todo el dinero nuevo que entra en la banca va derecho a taponar sus propias vías de agua. El BBVA intentó esta semana colocar una emisión de bonos senior a 18 meses, pero de los 1.000 millones pretendidos solo logró adjudicar 750 y a costa de pagar un diferencial de 250 puntos básicos sobre el tipo de referencia. Ventanillas cerradas a cal y canto; cuerpo muerto de una economía carente de esa liquidez que es sangre por la que circula calor y vida. No crédito equivale a crecimiento cero. Es paro, miseria para miles de familias, desesperanza. Negro 2012.
Alguien ha dicho que es la venganza de Zapatero: “yo no tuve que ir de rodillas a pedir ayuda al FMI; Mariano Rajoy, sí”( hablando en plata, para lo que me queda en este convento, me cago dentro.... y después le echo la culpa al que venga detrás). La alternativa que se baraja en las zahúrdas de Génova habla de un pacto secreto Rajoy-Merkel, cuya esencia consistiría en poner a España bajo una suerte de “protectorado” alemán durante la primera parte del Gobierno Rajoy: “écheme usted una mano, Frau Merkel; manténgame abierta la barra de liquidez del BCE para que bancos y cajas puedan servirse a gusto, y yo me comprometo a poner en marcha de inmediato esas reformas en profundidad, sin anestesia incluso, que colocarán a España fuera de la lupa de los mercados”.
Intereses políticos sobre criterios económicos
Una vez más, los intereses políticos han prevalecido sobre los criterios económicos. Nadie en esas cumbres parece pensar en el crecimiento; ni una sola mención a la necesidad de crecer que mantiene en vilo a sociedades como la española, asediada por el desempleo. Y sin que ello haya servido para solventar las angustias que atenazan al euro ni para despejar la crisis de deuda de los países del sur. Al euro, como a España, le pasa lo que al protagonista del cuento de Borges titulado El Inmortal, que opinaba que “prolongar la vida de los hombres es dilatar su agonía y multiplicar el número de sus muertes”. Cumbres y más cumbres, soluciones espectaculares que a la semana se desinflan cual suflés, y vuelta a empezar. En un tiempo de míseros liderazgos como el que vivimos, los problema de Europa solo parecen tener solución con “más Europa”, es decir, más política económica común y sobre todo, una misma política fiscal, envite que demandaría a los Estados-nación del viejo continente ceder parte sustancial de su independencia y autonomía decisoria, lo cual se antoja mucho arroz para el pollo de una élite en verdad solo preocupada por el corralito del voto a corto plazo.
Elena Salgado ha intentado este fin de semana justificar su pobre desempeño en Bruselas entre sus amistades: “¿qué podía hacer yo frente a franceses, alemanes, BCE y FMI juntos…?” Triste broche de hojalata para una legislatura de hierro. Volvamos a Borges y su Hombre en el umbral, cuento que relata la peripecia de un pueblo que decide rebelarse contra un juez venal, secuestrarlo y someterlo a juicio: “Es fama que no hay generación que no incluya cuatro hombres rectos que secretamente apuntalan el universo y lo justifican ante el Señor: uno de esos barones hubiera sido el juez más cabal. Pero, ¿dónde encontrarlos, si andan perdidos por el mundo y anónimos y no se reconocen […] Alguien entonces discurrió que si el destino nos vedaba los sabios, había que buscar a los insensatos. Esta opinión prevaleció…” Como en 2004 prevaleció entre una mayoría de españoles la idea de situar al frente del Gobierno a un insensato sin formación.
En Bruselas ha puesto broche de piedra al desastre de estos ocho años. Salgado, también entre amigos, dice que no le preocupan tanto los 26.000 como evitar el “efecto escénico” de que España está intervenida. Ella sabe que esos 26.000 se convertirán en 50.000 si metemos en el saco del 9% de core capital al resto de cajas y bancos. Y si el Tesoro no puede con ese listón, que no podrá, no quedará más remedio que acudir a la European Financial Stability Facility (FEEF, en español), es decir, al BCE y, en última instancia, al FMI, que naturalmente impondrá sus condiciones. “Ella sabe que esto se cae; que no aguanta”, dice un amigo cercano (vencimientos de deuda bancaria del entorno de 120.000 millones a lo largo de 2012). Ese es el norte que parece guiar el fin de fiesta zapateril: puesto que vamos al FMI de cabeza, que sea Rajoy y el PP quienes se coman el marrón.
El silencio del Banco de España
Políticos mediocres y banqueros medrosos. ¿Será posible encontrar “cuatro hombres rectos” en nuestro país? Instalados en la miseria, ni el Gobierno ha sabido defender nuestros derechos en Bruselas, ni los banqueros, grandes o pequeños, se han atrevido a criticar las decisiones allí adoptadas. Como mucho, leves gestos de protesta en privado, siempre con sordina incorporada. No hay crédito para nadie, excepto para los padrinos de siempre, que cuando se trata de salvar el culo de alguna de las grandes fortunas, la banca, con el ICO –el Gobierno- al frente, acuden en masa: Es el caso de BBVA, Bankia, Caixa e ICO, que esta semana renovaron un sindicado de 602 millones que ACS (Florentino Pérez, familia March et altri) firmó en 2007 al inicio de su desembarco en Hochtief.
Más llamativo está resultando el silencio del Banco de España (BdE) y su gobernador, ese definitivo desastre que responde al nombre de Fernández Ordóñez. Perdida la batalla en todos los frentes, el banco y sus gestores se han escondido, dispuestos a soportar en silencio el aluvión de críticas que ahora les llueve "ahora" desde cualquier punto cardinal. Quien esto suscribe describió en noviembre de 2008 (“Zapatero en las exequias del capitalismo”) el horizonte de un banco central donde se estaba incubando el drama que hoy aflige a nuestro sistema financiero. Tres años han pasado de eso y nada ha mejorado, sino al revés. Como en el dicho gallego, se trata de "verlas venir, dejarlas pasar, y si te mean encima decir que llueve". Y ser el cómplice necesario en todo tipo de componendas, caso de de la compra del Pastor por el Popular:
-Que tienes que zamparte el Pastor, macho. Lo siento, pero te ha tocado.
-Y, ¿qué me das a cambio?
-Nada, que hagas lo que tengas que hacer con las cuentas, los enjuagues que te vengan en gana.
-¡Pero si ya lo hago!
-Más todavía…
Algún día habrá que hablar no de Ordoñez, a quien hoy pone a caldo cualquier destripaterrones, sino del verdadero responsable en la sombra del desastre de esa institución antaño prestigiosa y temida que era el BdE. Me refiero al subgobernador Javier Aríztegui (en marzo 2008, plena campaña electoral, el nota criticaba duramente al PP por “sembrar, sin ninguna base, una inquietud injustificada sobre la salud de las entidades financieras españolas, que están en una posición sólida para superar la actual coyuntura”) culpable de haber dejado la dirección general de Supervisión (el famoso cuerpo de inspectores) reducida a escombros. Mientras eso llega, crucemos los dedos e imploremos humildemente a los dioses: se trata de llegar vivos al 20-N.
Al aceptar una quita del valor de la deuda pública que la banca tiene en cartera y elevar el ratio de capital de mayor calidad, el Gobierno ha colocado la soga al cuello de un sistema financiero que ya circula medio entornado por el peso de la resaca inmobiliaria. Con el mercado de capitales cerrado, ¿dónde encontrar esos 26.000 millones largos que necesitan? Y, ¿qué hacer con el resto de entidades no “sistémicas”? ¿A cuánto asciende las necesidades totales de bancos y cajas? No es exagerado pensar que el nuevo Ejecutivo podría verse en la tesitura de tener que nacionalizar, vía inyección de fondos públicos, la mitad del sistema financiero español. Lo peor, con todo, es que al admitir esa depreciación hemos enviado a los mercados el mensaje de que nuestra deuda es potencialmente insolvente, de manera que cada vez será más difícil colocarla y, en caso de lograrlo, estaremos obligados a pagar por ello un interés muy alto y desde luego insostenible en el medio plazo.
Consecuencias de lo ocurrido, nuestra economía se va a ver sometida a un cerrojazo adicional del crédito de graves consecuencias para un país instalado en la montaña de los 5 millones y pico de parados. Imposible pedir un crédito. Todo el dinero nuevo que entra en la banca va derecho a taponar sus propias vías de agua. El BBVA intentó esta semana colocar una emisión de bonos senior a 18 meses, pero de los 1.000 millones pretendidos solo logró adjudicar 750 y a costa de pagar un diferencial de 250 puntos básicos sobre el tipo de referencia. Ventanillas cerradas a cal y canto; cuerpo muerto de una economía carente de esa liquidez que es sangre por la que circula calor y vida. No crédito equivale a crecimiento cero. Es paro, miseria para miles de familias, desesperanza. Negro 2012.
Alguien ha dicho que es la venganza de Zapatero: “yo no tuve que ir de rodillas a pedir ayuda al FMI; Mariano Rajoy, sí”( hablando en plata, para lo que me queda en este convento, me cago dentro.... y después le echo la culpa al que venga detrás). La alternativa que se baraja en las zahúrdas de Génova habla de un pacto secreto Rajoy-Merkel, cuya esencia consistiría en poner a España bajo una suerte de “protectorado” alemán durante la primera parte del Gobierno Rajoy: “écheme usted una mano, Frau Merkel; manténgame abierta la barra de liquidez del BCE para que bancos y cajas puedan servirse a gusto, y yo me comprometo a poner en marcha de inmediato esas reformas en profundidad, sin anestesia incluso, que colocarán a España fuera de la lupa de los mercados”.
Intereses políticos sobre criterios económicos
Una vez más, los intereses políticos han prevalecido sobre los criterios económicos. Nadie en esas cumbres parece pensar en el crecimiento; ni una sola mención a la necesidad de crecer que mantiene en vilo a sociedades como la española, asediada por el desempleo. Y sin que ello haya servido para solventar las angustias que atenazan al euro ni para despejar la crisis de deuda de los países del sur. Al euro, como a España, le pasa lo que al protagonista del cuento de Borges titulado El Inmortal, que opinaba que “prolongar la vida de los hombres es dilatar su agonía y multiplicar el número de sus muertes”. Cumbres y más cumbres, soluciones espectaculares que a la semana se desinflan cual suflés, y vuelta a empezar. En un tiempo de míseros liderazgos como el que vivimos, los problema de Europa solo parecen tener solución con “más Europa”, es decir, más política económica común y sobre todo, una misma política fiscal, envite que demandaría a los Estados-nación del viejo continente ceder parte sustancial de su independencia y autonomía decisoria, lo cual se antoja mucho arroz para el pollo de una élite en verdad solo preocupada por el corralito del voto a corto plazo.
Elena Salgado ha intentado este fin de semana justificar su pobre desempeño en Bruselas entre sus amistades: “¿qué podía hacer yo frente a franceses, alemanes, BCE y FMI juntos…?” Triste broche de hojalata para una legislatura de hierro. Volvamos a Borges y su Hombre en el umbral, cuento que relata la peripecia de un pueblo que decide rebelarse contra un juez venal, secuestrarlo y someterlo a juicio: “Es fama que no hay generación que no incluya cuatro hombres rectos que secretamente apuntalan el universo y lo justifican ante el Señor: uno de esos barones hubiera sido el juez más cabal. Pero, ¿dónde encontrarlos, si andan perdidos por el mundo y anónimos y no se reconocen […] Alguien entonces discurrió que si el destino nos vedaba los sabios, había que buscar a los insensatos. Esta opinión prevaleció…” Como en 2004 prevaleció entre una mayoría de españoles la idea de situar al frente del Gobierno a un insensato sin formación.
En Bruselas ha puesto broche de piedra al desastre de estos ocho años. Salgado, también entre amigos, dice que no le preocupan tanto los 26.000 como evitar el “efecto escénico” de que España está intervenida. Ella sabe que esos 26.000 se convertirán en 50.000 si metemos en el saco del 9% de core capital al resto de cajas y bancos. Y si el Tesoro no puede con ese listón, que no podrá, no quedará más remedio que acudir a la European Financial Stability Facility (FEEF, en español), es decir, al BCE y, en última instancia, al FMI, que naturalmente impondrá sus condiciones. “Ella sabe que esto se cae; que no aguanta”, dice un amigo cercano (vencimientos de deuda bancaria del entorno de 120.000 millones a lo largo de 2012). Ese es el norte que parece guiar el fin de fiesta zapateril: puesto que vamos al FMI de cabeza, que sea Rajoy y el PP quienes se coman el marrón.
El silencio del Banco de España
Políticos mediocres y banqueros medrosos. ¿Será posible encontrar “cuatro hombres rectos” en nuestro país? Instalados en la miseria, ni el Gobierno ha sabido defender nuestros derechos en Bruselas, ni los banqueros, grandes o pequeños, se han atrevido a criticar las decisiones allí adoptadas. Como mucho, leves gestos de protesta en privado, siempre con sordina incorporada. No hay crédito para nadie, excepto para los padrinos de siempre, que cuando se trata de salvar el culo de alguna de las grandes fortunas, la banca, con el ICO –el Gobierno- al frente, acuden en masa: Es el caso de BBVA, Bankia, Caixa e ICO, que esta semana renovaron un sindicado de 602 millones que ACS (Florentino Pérez, familia March et altri) firmó en 2007 al inicio de su desembarco en Hochtief.
Más llamativo está resultando el silencio del Banco de España (BdE) y su gobernador, ese definitivo desastre que responde al nombre de Fernández Ordóñez. Perdida la batalla en todos los frentes, el banco y sus gestores se han escondido, dispuestos a soportar en silencio el aluvión de críticas que ahora les llueve "ahora" desde cualquier punto cardinal. Quien esto suscribe describió en noviembre de 2008 (“Zapatero en las exequias del capitalismo”) el horizonte de un banco central donde se estaba incubando el drama que hoy aflige a nuestro sistema financiero. Tres años han pasado de eso y nada ha mejorado, sino al revés. Como en el dicho gallego, se trata de "verlas venir, dejarlas pasar, y si te mean encima decir que llueve". Y ser el cómplice necesario en todo tipo de componendas, caso de de la compra del Pastor por el Popular:
-Que tienes que zamparte el Pastor, macho. Lo siento, pero te ha tocado.
-Y, ¿qué me das a cambio?
-Nada, que hagas lo que tengas que hacer con las cuentas, los enjuagues que te vengan en gana.
-¡Pero si ya lo hago!
-Más todavía…
Algún día habrá que hablar no de Ordoñez, a quien hoy pone a caldo cualquier destripaterrones, sino del verdadero responsable en la sombra del desastre de esa institución antaño prestigiosa y temida que era el BdE. Me refiero al subgobernador Javier Aríztegui (en marzo 2008, plena campaña electoral, el nota criticaba duramente al PP por “sembrar, sin ninguna base, una inquietud injustificada sobre la salud de las entidades financieras españolas, que están en una posición sólida para superar la actual coyuntura”) culpable de haber dejado la dirección general de Supervisión (el famoso cuerpo de inspectores) reducida a escombros. Mientras eso llega, crucemos los dedos e imploremos humildemente a los dioses: se trata de llegar vivos al 20-N.
viernes, 28 de octubre de 2011
EL VIRUS DE LA TONTALITIS
Parece que, con esto de la proximidad de las elecciones, hay algunas personas que están desarrollando un virus realmente peligroso: la tontalitis. Y lo más grave es que, según informes de un conocido laboratorio farmacológico, es contagioso por cercanía ideológica.
Los síntomas son similares: insultar a los ciudadanos de determinados territorios de España. Sobre todo los más afectados por estos insultos son los andaluces y los extremeños. Otro síntoma es que los insultos provienen de políticos del centro geográfico de la nación (mayormente afincados en la capital de España) y otros, igualmente centralistas, políticamente considerados, aún cuando pertenezcan a una comunidad autónoma, antiguo condado dependiente del Reino de Aragón, que tienen cada dos por tres broncas con los políticos de Madrid. Y abundando en caracteres comunes estos políticos profesionales del insulto son de la misma o casi igual tendencia política: ambos miran a los ciudadanos objeto de sus delirios tremens desde la derecha.
Unas veces la toman con los trabajadores del campo andaluz y extremeño, otras con los ciudadanos andaluces a los que califican de analfabetos, otras incultos por no votarlos a ellos, a veces dicen que los niños de nuestra tierra no tienen mesas (sic) para sentarse (por cierto, que en Andalucía nos sentamos, normalmente en sillas), etc. Son desvaríos típicos de esquizofrenia paranoide con tintes de fracasus tremens.
Lo peor del caso es que parece que se está desarrollando una cepa altamente contagiosa, aun cuando el contagio se da en una sola dirección: la ideología (o mejor dicho la falta de ideología). Así nos encontramos con casos de enfermedad muy desarrollada como pueden ser Durán y Lérida, Esperanza Aguirre (con muchas manifestaciones), Cristóbal Montoro, Ana Mato (reincidente), Puircercós (vaya el nombrecito, me recuerda a ciertos animales de cuatro patas muy estimados en la dehesa extremeña), Maria San Gil, el mismísimo Mariano Rajoy, etc., que parecen no tener posibilidades de mejora aún cuando sean tratados con internamientos hospitalarios, incluso ni con tratamiento intensivo intravenoso. A estos la mejor solución que se les puede dar es mandarlos a sus casas a reposar y que pasen los días que les quedan al abrigo del cariño de los suyos. De todas formas tampoco es que la pérdida de estos enfermos sea de vital importancia para nuestro país, es más, seguro que su retirada supone ventajas para todos los ciudadanos.
Y nada, que vamos a tener que decirle a los tribunales médicos que sean generosos con ellos, les echen un vistazo y cuando elaboren el pertinente informe no escatimen en calificativos, a ver si así les queda la paguita para que puedan tener una asistencia adecuada para el resto de sus días.
martes, 11 de octubre de 2011
CALIFICATIVOS (Sinónimos de Diputado Catalán)
Sobre las declaraciones que sobre los andaluces y extremeños ha hecho el alelado, anormal, atontado, asno, babieca, bobo, borrico, burro, caradura, cateto, cínico, comeollas, corto, cretino, deficiente, defectuoso, descarado, desvergonzado, engreído, estúpido, fantasma, fresco, ganso, gaznápiro, gili, gilipollas, gorrón, gorrino, idiota, ignorante, imbécil, inculto, jeta, lelo, lerdo, majadero, memo, mentecato, necio, pancista, papanatas, pasmado, pedante, pelele, petulante, presuntuoso, tarado, tardo, tocado, tontaina, tonto, torpe, retrasado, sandio, simple, sinvergüenza, subnormal, zopenco, zoquete, … ¿a quien me estoy refiriendo si yo quería hablar del Sr. Antonio Durán y Lleida?, lo pongo en español porque no escribo el catalán (ni lo hablo, ni puñetera falta que me hace).
Nino Granadeo
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