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jueves, 3 de abril de 2014

CORRUPTOS


Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua española, usted, Don Mariano es un corrupto. Lo dice bien clarita la primera acepción de la definición del término: Corrupto: 1. adj. Que se deja o ha dejado sobornar, pervertir o viciar. U. t. c. s. Diccionario de la Real Academia Española de la lengua.

Fíjese bien en lo que ponemos en rojo (es que este color nos atrae mucho más que el azul, ya sabemos que es el color que más le gusta a Vd., por eso elegimos el rojo). Y es que Vd., don Mariano, se ha dejado viciar y además ha viciado.

Ha viciado la voluntad de los ciudadanos, ha viciado las promesas electorales que hizo, está viciando los derechos de los ciudadanos españoles, está viciando las libertades públicas, está viciando los derechos de los trabajadores, está viciando la enseñanza, está viciando la sanidad. En definitiva ha viciado totalmente su programa electoral, el contrato que les dijo a los españoles que iba a cumplir y que por eso le votaron. ¡Qué pandilla de ilusos fuimos al creer en su palabra, como si Vd. fuera un caballero al estilo del siglo XIX, cuando está demostrando que es un “liberal” al estilo del Siglo XXI!. Y es que don Mariano, usted tiene menos palabra que un mudo.

Pero es que además se ha rodeado de una serie de personajes (algunos les dicen personajillos) que se dedican a mentir a los ciudadanos. Verá Vd. Don Mariano, su Ministro de Interior don Jorge Fernández, miente un día sí y otro también. Le explico la última mentira: los violentos de las manifestaciones contra la política usurpadora del gobierno que Vd. Don Mariano, preside. Ha tratado de hacer creer a los ciudadanos que los manifestantes son violentos, si no han identificado Vdes. ya a esos violentos que nada tienen que ver con los manifestantes, es que son unos inútiles y por tanto deben irse a su casa. No traten de engañar más a los españoles. Y esta mentira es la última, que antes ha tratado de mentir, por lo menos que llevemos contadas, otras cinco veces.

Su Ministro de Justicia, el otro que supuestamente se ocupa de la educación, la Sra. Ministra que debería estar velando por nuestra salud en lugar de buscar negocios para sus amigos en forma de privatizaciones, el que se dedica a que hagamos el ridículo en el Extranjero, el que nos miente y permite que nos saqueen las eléctricas, las empresas de telefonía, los bancos, etc., es decir, el Sr. Montoro (más conocido por Montonto), el que se cayó del guindo, y los que no me molesto en citarle porque total, para un caso tanto da.

Todos esos amigotes suyos don Mariano, auténticos y contrastados inútiles, están permitiendo que nuestro patrimonio, el patrimonio público de todos los españoles se vaya a manos privadas, eso sí legalmente. El rumor que se extiende por todo el país es que están permitiendo Vds. que se nos robe de forma legal.

¿Eso no es corrupción don Mariano?. Permitir viciar la sociedad, ¿cómo lo denominaría Vd.?. El Diccionario de la RAE lo nombra como hemos puesto en rojo en el primer párrafo. A lo mejor lo que vició Vd. fue la promesa que hizo a los españoles y presentó un programa electoral falso.

Esperamos su respuesta.

Nino Granadero

sábado, 29 de marzo de 2014

LOS VERDADERAMENTE VIOLENTOS


Hay muchos titulares en estos día en la prensa que hablan sobre la violencia, refiriéndose a la manifestación del 22M, una vez que ya no es de interés hacer las alabanzas hipócritas y desmesuradas sobre el ex presidente Suarez. Ahora toca lo que toca y es el ensañamiento de los medios de comunicación, tanto escrito como audiovisual, sobre la violencia de las “porras y los adoquines”.  Y los medios inciden más en “los adoquines” que en las “porras” porque tienen más morbo el asunto así planteado, al mismo tiempo que machacan sobre el particular para que todo el mundo se acojone y deje de salir a la calle para hacerle la vida más cómoda a los verdaderamente “violentos”.

Porque… ¿quiénes son verdaderamente los violentos?  Desde luego no lo son  los que el 22M, salieron a la calle a pedir, reclamar y exigir que les devuelvan lo que le han quitado.

Los verdaderamente violentos son todos aquellos que hacen todo lo posible por arrebatarle al pueblo lo que le pertenece. Los que provocan con sus ordenanzas que este País sea subcampeón de la UE en pobreza infantil, según Cáritas. Los que obligan desde sus posiciones autoritarias y en contra de lo prometido a los ciudadanos a tener menos servicios sociales y estar peor atendidos en educación, en sanidad, en vivienda y en las necesidades más elementales y perentorias, en hacer la rebaja salarial encubierta, en hacer parir obligatoriamente a la mujer para luego dejar desprotegido a ese ser nacido, en la inseguridad ciudadana, en la destrucción masiva  del empleo, dejando a las familias en la indigencia para pasar a depender de la caridad y de la beneficencia. De vergüenza es que en la televisión pública de toda España y de Andalucía se emita un programa en donde se apele a la solidaridad de los ciudadanos para resolver problemas de extrema gravedad que debería resolver y asumir el Estado, porque lo que ahí se manifiesta es verdadera desprotección y violencia humana.

Muchas son las medidas que durante años vienen tomando los verdaderamente violentos para hacer más pobre a los pobre y más rico a los más ricos, y no es que sea esta una frase hecha, no, es la pura y puta realidad.

Los verdaderamente violentos aleccionan a muchos medios de comunicación para que le “coma el coco” a la “plebe” entreteniéndola, como lo hacía antaño uno que yo me sé, para tapar sus fechorías.

Que un millón y medio de hogares españoles padezcan exclusión social severa, un 69,8% más que en 2007;  Que cinco millones de personas también estén en la misma situación de exclusión social severa, con un aumento del 82,6% con respecto a 2007; Que casi doce millones de personas estén afectadas por distintos procedimiento de exclusión social, cuatro millones y medios más que en 2007, lo que supone un incremento del 60,6%, según el estudio de la Fundación Foessa, Pobreza y Cohesión Social , dado a conocer ayer por Cáritas en Madrid, no es precisamente por la bondad de las medidas tomadas por responsables mansos de corazón y limpios de culpas, al contrario, por violentos tremendos disfrazados en regidores de los destinos de España.

Al fin y al cabo, “las porras” y “los adoquines” son tan efímeros en el tiempo y  en los hechos que se volatizan en las bocas pagadas de los tertulianos en los distintos medios de comunicación, enfatizándolos dramática y trágicamente, echando más leña al fuego y culpando a los inculpables, y si se es en algo,  en todo caso serían las víctimas de los verdaderamente violentos.

¿No es violencia que se quiera destinar dos mil cuatrocientos millones de euros en el rescate de las autopista en quiebra, para salvar el culo a las empresas y no se destinen dos mil seiscientos millones de euros que eliminaría la exclusión social severa de España? ¿No es esto violencia?

Y todavía, éstos, los verdaderamente violentos tienen la desfachatez de preguntar si no veremos protestas (se refieren a la de “las porras” y “adoquine”) cada vez más violentas, o poner en boca de sus lacayos que este tipo de violencia, la de “las porras” y “adoquines”, se emplea para “desestabilizar el Estado de Derecho”. Ver para creer.

¿Quiénes son los que realmente desestabilizan el Estado de Derecho?

Mientras escribo esto, oigo al fondo la televisión, que la está viendo mi mujer, la pregunta de Toñi Moreno: ¿qué tengo?

Yo contesto: mucho dolor y mucha rabia.


Simón Candón 28/03/2014

jueves, 27 de marzo de 2014

ENTRE BAMBALINAS


Se dice que la virtud está en el término medio y quizá haya algo de verdad en esa afirmación que a los despropósitos empleamos.

Y no es que sea un despropósito el que en estos días todos los españoles estemos ensalzando la figura y el trabajo de un hombre que prestó sus servicios a este País con absoluta entrega y su afán de culminar sus deseos de ser presidente de todos los españoles. Es cierto que no se le conoce que “trincara”, lo mismo que también lo es que fue honesto hasta para renunciar a su cargo cuando se podría haber, posiblemente, eternizado en el mismo.

El teatro de la política, como el de la vida misma por estar formado por humanos, se mueve entre bambalinas para luego salir, los actores, a representar el papel que ha de hacer en la obra, y los otros, los secundarios, los de atrezo, los representantes, los empresarios, se quedan entre ellas para mover todo el espectáculo, lógicamente acompañados por los espectadores, que esperan lo mejor de la obra. Mientras que todos los primeros se deben y trabajan para la obra representada y cobran por ello, los últimos, los espectadores, tienen que pasar por taquilla para que el ciclo sea completo
.
Cierto es que todo muerto después de que lo es, siempre es bueno y con las mejores cualidades, y así lo manifestamos a los cuatro vientos aunque vivo, el finado, haya sido una mala persona. No es que este sea el caso, pero ensalzamos hasta lo infinito e impensable a las personas muertas aunque hayan sido lo peor de lo peor.

Y es aquí donde se manifiesta la maldad del hombre en la hipocresía desmedida con toda su intensidad y crueldad en la máscara de la vida para representar a la más vil obra teatral de las alabanzas de los personajes de las bambalinas.

En estos días, cuando todavía se guarda el luto, se habla de  sus muertes y abandonos de aquellos que se suponían amigos, empezando por aquel al que le dio y prestó lealtad infinita y que en esa muerte perdida en los tiempos, recogida en una imagen con el brazo echado por encima del hombre y de espalda, le dijo al que se le presumía amigo, (creo que en un acto de conciencia y cordura), pero… ¿y tú quien eres, gilipollas?

El actor principal de esta obra trágica, (el presidente Suárez) representó su papel extraordinariamente  bien en sus muertes, deseadas por los entre bambalinas, olvidadas por el propio actor y aplaudidas por el patio de butacas cuando el telón se echó abajo, como reconocimiento a su buen hacer.

Las imágenes marcan. Todos tirados por los suelos, como ratas, salvo tres. Él sentado y sin perder la compostura, aguantó la afrenta de unos innombrables. No se doblegó porque era y se sentía presidente de su pueblo, según confesó luego más tarde.

Los suyos, sus colaboradores, sus amigos, le traicionaron y le abandonaron y entonces vinieron sus muertes y sus olvidos para irse en silencio con las alabanzas de la hipocresía de ellos y el aplauso de los espectadores.


Simón candón 27/03/2014

viernes, 21 de marzo de 2014

ELLOS GANA, NOSOTROS PERDEMOS


El circo de todos los años ( El Estado de la Nación) se desarrolló como se tenía que desarrollar. Ni más ni menos, ni menos, ni más. Con éxitos para los actuantes, ya que recibieron los aplausos correspondientes, cada uno, desde sus filas, como no podía ser de otra manera.

Toca el exhibicionismo ante la galería, porque entra en el sueldo, y a éste, ni tocarlo.

Y es verdad, como diría el ilegitimado, es que ustedessss no lo entendéisssss. No vosotros, sino ustedesssss. Pero esto es así. Yo no he dicho eso. A ustedesssss les duele, les molesta que el Paísssss vaya a mejor. Es así. Reconózcanlo. Si. Si. Si. Es así. (Verborrea del mismo), aunque lo queráissssss negar. Es así.

La puesta en escena, la misma de siempre, en el mismo sitio y con la misma gente. El resultado, el de todos los años. Y a la pregunta de quién ha ganado, la respuesta es obvia: ellos.

El ilegitimado todavía no ha bajado del Limbo y espera, por costumbre y por gallego, a que lo suban al cielo, aunque en esta “explicación” de lo que ha hecho y de lo que va a hacer de aquí en adelante, él mismo ha querido subir del tirón. ¡Ah!, que conste en acta que a nadie le dijo que tenía abuela en la autoalabanza. Nada de autocrítica, ni humildad.

Pasado el tiempo, como hace el ilegitimado, sin acaloramiento y con perspectivas de lo que allí, en esos días, ocurrió, no tengo más remedio que decir que todo lo sucedido, como también él lo expresa, es más de lo mismo, o sea sé, mentiras tras mentiras, porque lo dibujado y pintado en el lugar sobre el lienzo de la realidad que nos presenta, parece ser, que “la primavera ya llegó” después de pasar un fatídico invierno lluvioso, con inundaciones por todas partes, en el que su gobierno, el del ilegitimado, puso todos los medios para que no nos ahogáramos.

Y lo cierto y la verdad de lo que aquí, en este país, está ocurriendo, con las medidas que ha tomado este gobierno es que, cada vez, hay más muertos en el camino y siempre las defunciones ocurren en la población de siempre. Siendo esto malo, no es lo peor, porque podríamos decir que lo pasado, pasado y pelillos a la mar, pero lo peor no ha llegado, ya que las medidas anunciadas son más venenosas con apariencias de inofensivas y beneficiosas para la generalidad de la población.

Con sorna, nos anuncia que va a bajar los impuestos directos, pero que subirán los indirectos (consejos de la comisión ¿de sabios?), porque ya hemos entrado en la fase en la que la cuerda del ahorcado se le puede aflojar el nudo. Pues ¡vaya tela! Por ejemplo, dice que bajará el IRPF hasta quedar en el entorno del 25%, a las rentas más bajas (que ahora están sobre el 30%), mientras que a las rentas más altas se quedarán sobre el 47-48% (ahora están sobre el 52-55%). Los “sabios”, valga la redundancia, saben muy bien a quien no tienen que perjudicar. Si de verdad fueran “sabios”, bajarían a la mínima expresión posible el IRPF a las rentas menos favorecidas y aumentarían este impuesto a las más altas, ya que éstas tiene más capacidad para poder hacerlo sin que les perjudique el aumento del impuesto tanto como para dejarlas en la precariedad a la que está sometida las restas más bajas. Por otro lado, el anuncio del aumento del impuesto sobre el valor añadido (IVA) sobre diferentes productos de gran consumo y necesario, al ser igualitario para todos los consumidores, las que más aportan son precisamente las rentas más bajas al ser mayoritaria, con creces, recayendo sobre ellas, como siempre, el peso y el soporte de la recaudación. Y si a esto se le añade que cada vez se le exige a la población trabajadora que los salarios tienen que ser aún más bajo de lo que están, con salarios basuras, mientras que a los pudientes se les premian con más dádivas, pues apaga y vámonos que nos vamos.

De todo esto, como es lógico, tengo que decir que ELLOS ganan (los de siempre),  NOSOTROS perdemos (también los de siempre) y que el título de aquella canción de Julio Iglesias de “La vidas sigue igual”, habría que apostillarla con “PERO PA PEOR” con este gobierno recalcitrante de las mentiras.

Muchas de las cosas que pasan en este País, tenemos la culpa los de a pié por dejar hacer a este gobierno lo que está haciendo sin poner pies en pared y decirle que ya está bien. Dentro de poco, tenemos la oportunidad de hacerlo y tomar conciencia de que nosotros somos muchos y ellos, pocos. Estamos dando pasos agigantados hacia atrás, cuando no tendríamos que dar ninguno, al contrario, ni siquiera para tomar impulso, porque cualquier paso hacia atrás, es un fracaso que no nos podemos permitir, ni permitirles a los “pocos” que nos hagan estas malasbarrasadas.


Simón Candón 20/03/2014 

martes, 18 de marzo de 2014

¿QUÉ PASA EN VENEZUELA?


No vamos a hacer un ejercicio de hipocresía al estilo de los profesionales de la política. Ni somos independientes ni pretendemos ser imparciales. Somos parciales y tenemos nuestra posición de izquierdas bien delimitada y claramente marcada. Siempre, siempre estaremos defendiendo la democracia. Por lo tanto, estaremos inclinando nuestra balanza en favor de los que han sido votados. En este caso, por el pueblo venezolano.

Dicho lo anterior, para que nadie se llame a engaño, habría que partir de una pregunta que no deseamos marcar de retórica: ¿Nos llega toda la información de la situación actual en Venezuela de forma real o nos llega sólo lo que interesa a determinados poderes y grupos de presión?. Y no se formula la pregunta por desviar la gravedad de los hechos, sino porque surgen, al menos a nosotros nos surgen, serias dudas de la veracidad de las informaciones sobre el país americano.

Se dan demasiadas coincidencias para que no asome la duda de la limpieza del proceso venezolano y del análisis del problema que se plantea al sucesor de Hugo Chaves. En primer lugar, Leopoldo López, opositor sistemático al chavismo, siempre está a la que caiga. Y lo más curioso del caso es que este sujeto ha intentado en poco menos de 10 años nada más y nada menos que 3 golpes de estado en su país. Si lo hubiera hecho en un país como el nuestro, libre de sospecha para comentaristas cercanos al partido de don Mariano y políticos de la derecha española, los tribunales de justicia le habrían privado de sus derechos ciudadanos y estaría recluido en la cárcel. Estas cuestiones todavía no se han dicho, ni una sola vez, en ningún medio de comunicación español.

Pero además el opositor venezolano Leopoldo López, ha sido derrotado en las urnas 4 veces, tres de ellas por Hugo Chávez y la última por su sucesor Nicolás Maduro. ¿Quién se aventura a financiar la campaña a un sujeto abonado a la derrota electoral? ¿O es que es súper millonario?.  ¿De dónde vienen los recursos para pagar los gastos de tanta campaña electoral fracasada?. Mucho nos tememos que tienen la misma procedencia que otras campañas de la derecha sudamericana. No es difícil imaginar que los intereses yanquis están detrás de la defensa de la “propiedad privada”, la de ellos, la de los lobbys estadounidenses.
La organización de manifestaciones, algaradas callejeras, enfoque de las noticias por parte de los medios de comunicación, sobre todo por las grandes agencias informativas, curiosamente de USA, llevan los mismos trazos de la campaña que se organizó en Chile cuando Salvador Allende fue elegido democráticamente presidente por los ciudadanos chilenos. En cuanto comenzaron en Chile las nacionalizaciones del cobre, del nitrato, etc. Empezó a germinar el “descontento ciudadano”, en palabras del entonces Secretario de Estado de USA Henry Kissinger.

Hay que recordar que tanto el cobre chileno como los nitratos, eran explotados por empresas americanas, al igual que el petróleo venezolano era comercializado por las petroleras de EE.UU. Insistimos: ¡demasiadas coincidencias!. El tiempo demostró, como se refleja abiertamente en la película “Llueve sobre Santiago”, que detrás del golpe criminal de Pinochet, estuvo la CIA y el galardonado con el Premio Nobel de la Paz, Henry Kissinger. También ha sido distinguido con el mismo premio por cierto, el actual Presidente norteamericano Barak Obama. Coincidencias, ¿simplemente coincidencias?. Lo hemos prometido y nos comprometemos a cumplir la promesa: algún día tocaremos a fondo el tema de los premios nobeles de la Paz, ¡van a saltar chispas!.

Insistimos son demasiadas coincidencias, demasiadas las lagunas que surgen en la información, demasiado el interés en mostrar como dictador a un presidente venezolano elegido en las urnas por su pueblo, demasiadas similitudes con los hechos previos a los diferentes golpes militares “salvadores de la democracia” en Sudamérica, para que no estemos un tanto mosqueados ante tanto “demócrata” con las espaldas cubiertas por la CIA.

No queremos tomar partido, ojalá todo se resuelva en beneficio del pueblo venezolano y no, como en tantas ocasiones en la historia de muchos países hermanos de Sudamérica, que detrás de las “revoluciones” golpistas a favor de la “democracia” siempre han aparecido los tentáculos de la CIA para beneficiar a las grandes corporaciones de EE.UU. Se repite la gesta: el golpista permanece todo el tiempo que quiere, eso sí, apoyado por EE.UU, porque un dictador de derechas no es un demonio como un dictador comunista.

De ese apoyo americano tenemos la mala experiencia en nuestras propias carnes: aquí lo dejaron estar en el poder hasta que la muerte lo retiró a cambio de ensuciar nuestro país con bases militares yanquis.

Nino Granadero