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sábado, 19 de mayo de 2012


HARTO DE ESTAR INDIGNADO


Estoy harto de estar indignado.

Indignado con la vuelta a la esclavitud laboral del siglo XIX, gracias a una reforma laboral mezquina, autoritaria, traicionera y dictatorial.

Indignado por la pérdida de calidad de la enseñanza gracias a los recortes de un gobierno descaradamente fascistoide.

Indignado por la bajada real de las pensiones, mientras el Sr. Presidente del Gobierno, D. Mariano Rajoy Brey, miente de la forma más descarada e infame.

Indignado por la subida de la edad de jubilación decretada por este gobierno obedeciendo las órdenes del eje Berlín-París.

Indignado por las bajadas de sueldos a los trabajadores, tanto en el sector público como privado, decretadas de forma unilateral e impunemente por la parte patronal.

Indignado por la falta de respeto a las leyes establecidas.

Indignado con los continuos pisoteos de una Constitución que los españoles nos impusimos, para respetarla, libremente.

Indignado con las intromisiones de países e intereses extranjeros en nuestra autonomía nacional, tanto en lo económico como en temas sociales.

Indignado con la negación al derecho de ayuda a las personas dependientes.

Indignado con las subida de los impuestos y precios públicos. 

Indignado con los continuos abusos, permitidos por el poder, de los bancos.

Indignado con los robos legales de las viviendas por medio de hipotecas leoninas e injustas.

Indignado con la asistencia sanitaria a extranjeros ricos en tanto se niega a los desarrapados.

Indignado con la corrupción política permitida.

Indignado con el fraudefiscal y la amnistía para chorizos de guante blanco.

Indignado con el aumento del desempleo.

Indignado con la falta de horizontes para nuestra juventud.

Indignado con la soberbia y las actitudes vergonzantes de muchos de nuestros políticos.

Indignado con  los gastos suntuarios de ayuntamientos, parlamentos, gobiernos, etc.

Indignado de tanto recorte a las clases más desfavorecidas.

Indignado con los sueldazos y prebendas de la casta política.

Indignado con los incumplimientos y las mentiras de un gobierno trailero que engañó a los incautos.

Indignado con las resoluciones judiciales dependiendo de estar defendido o de no poder pagar alguien que defienda tus derechos.

Indignado con pagar por tercera vez los enormes gastos de la candidatura olímpica de Madrid a costa del resto de ciudades y ciudadanos de este país.

Indignado con la mediocridad de los políticos que nos ha tocado sufrir.

Indignado con el destrozo que se está permitiendo de nuestro tejido laboral, social y productivo.

Indignado por la parcialidad de los medios de información.

Indignado por las represiones policiales ordenadas por politiquillos de tres al cuarto.

Indignado por la falta de respeto del Sr. Rajoy a los ciudadanos al no presentar su dimisión.

INDIGNADO DE ESTAR INDIGNADO.

                                                                                                     Nino Granadero

jueves, 10 de mayo de 2012


PRESIDENTE IMPOSTOR

El Sr. Rajoy no puede estar un minuto más  ejerciendo como Presidente del Gobierno de España en las actuales circunstancias, porque es un Impostor. Es legítimo, pero no está legitimado. Es una inmoralidad que continúe ejerciendo un cargo al que ha llegado bajo el paraguas de una serie de promesas, y el pueblo le ha creído, para, luego, hacer cosas muy distintas a las prometidas.

Usted Sr. Rajoy se ha ido por otros derroteros distintos a los pactados con el Pueblo y así lo reconoce. Ayer mismo afirmaba que “está tomando medidas no incluidas en su programa electoral por la necesidad de de rectificar cosas que se hicieron mal”  y tiene la desfachatez de decir: “no me quejo de la herencia, de lo que me quejo es del engaño”.

Aquí. Aquí. En esta plaza. En esta plaza le quería yo ver a usted, Sr. Rajoy. Porque no hay mayor desvergüenza y cara dura que aceptar unos hechos cometido y continuar cometiéndolo sin sonrojo alguno, culpando siempre al anterior, para dar a entender que usted no tiene culpa alguna de las medidas que está tomando.

Mire usted, Sr. Rajoy, si usted fuera honrado y tuviera un poquito, un poquito, nada más que un poquito de dignidad, y fuera verdad que usted no sabía nada del “marrón” con el que se ha encontrado, ¡claro!, según usted,  lo primero que tendría que hacer es dimitir y convocar elecciones anticipadas, y luego presentarse de nuevo con un programa que recogiera las medidas que está tomando. Entonces, Sr. Rajoy, si el pueblo le otorgara de nuevo la responsabilidad de dirigirlo, entonces estaría legitimado, mientras tanto, usted es un impostor.

Sea usted valiente Sr. Rajoy y dimita. No se escude en las malas artes del poder para continuar ejerciendo de Presidente Impostor. Sea usted valiente Sr. Rajoy y dimita. España no se merece mandatarios desvergonzados, deshonestos, inmorales y mentirosos.

Aquel que a través de la mentira y el engaño llega a conseguir el fin que pretende, no es digno de respeto.

Sr. Rajoy, no quisiera pensar, ni creer que usted en la oposición “estuviera en Babia” y no se enterara de nada de lo que estaba ocurriendo en el País y que por eso machacaba hasta la saciedad al gobierno que estaba haciendo “muy mal las cosas” y que por eso se presentó, con “conocimiento de causas y de cosas” con un programa lleno de alternativas para sacar al País adelante sin necesidad de subir los impuestos, sin recortar la sanidad, sin meterle la tijera a la educación, sin abaratar el despido, porque todo esto lo único que acarrearía, sería debilitar los derechos de los ciudadanos.  Y… ya ve usted, Sr. Rajoy donde nos encontramos a estas alturas.

¡Fíjese... Sr. Rajoy!, por emplear una de sus admiraciones, si usted dice que: “no me quejo de la herencia, de lo que me quejo es del engaño”, el Pueblo Español ¿de qué se queja?

Simón Candón 9/05/2012

jueves, 3 de mayo de 2012


¿INCUMPLIMIENTO DE CONTRATO O FRAUDE ELECTORAL?


Que a estas alturas del devenir político el Sr. Rajoy, don Mariano, no sólo está incumpliendo el programa electoral con el que concurrió a las eleciones generales, sino que está haciendo lo contrario de lo que se comprometió, no es ningún secreto para nadie. Es más, no lo pone en tela de juicio ni siquiera el votante más incondicional del PP. Como dice el aserto popular (de pueblo entendido como conjunto de ciudadanos): blanco y en botella ...


 Y no es cuestión de enumerar sus innumerables “novedades” en forma de recortes; está en la mente de todos y no es cuestión de repetir una y otra vez las cosas. Pasaremos por alto la barbaridad y la felonía de la “reforma laboral” y los “ajustes” en la administración, en la sanidad, en la enseñanza, las congelaciones salariales y de pensiones, las subidas impuestos, etc.  

Eso no es realmente lo importante. Lo que realmente importa es el fraude que está cometiendo el Sr. Rajoy y, en buena lógica, la formación política que lo encubre. Y si se dice encubrir porque el tema puede ser que esté rozando, si no está plenamente inmerso, el delito: un delito electoral.

La definición de un contrato por el vigente código civil español (art. 1254 C.C.) indica que “El contrato existe desde que una o varias personas consienten en obligarse, respecto a otra u otras, a dar alguna cosa o prestar algún servicio”. Y este contrato se formalizó cuando el Sr. Rajoy se comprometió, mediante su programa electoral, a realizar una  serie de servicios a los ciudadanos españoles.

Igualmente por los art. 1255, 1261, 1262, 1271, 1272, 1274, 1278, etc. del citado Código Civil, se establecen el objeto de los contratos, sus causas, la eficacia de los mismos, la rescisión y nulidad de dichos acuerdos contractuales, etc. Esta normativa legal, aplicada a la oferta electoral de la formación política del Sr. Rajoy anula totalmente el programa electoral con el que el PP concurrió a las elecciones. Y si es nulo el acuerdo establecido por medio de las elecciones, habría que resolver el contrato, es decir, el Sr. Rajoy debería ser cesado como Presidente del Gobierno.

Pero es que hay además algunas otras cuestiones de enorme gravedad en lo que se refiere a posibles violaciones de derechos constitucionales: (Art. 20 y 21 de la Constitución) libertad de expresión que se pretende recortar en cuanto a la convocatoria de manifestaciones y reuniones pacíficas en lugares públicos,  las medidas que se están tomando contra los derechos protegidos en los art. 39, 40 y 41 de la Constitución (Protección a la familia y a la infancia, redistribución de la renta y pleno empleo, seguridad social), los derechos contemplados en lo referente a las pensiones de la tercera edad (art. 50 de la C.E.), el derecho de referéndum contemplado en el Art. 92.1 de nuestra Constitución para decisiones de especial importancia (se está cediendo la soberanía a Alemania y Francia en temas de planificación y decisión económica), etc.


 Sería interesante recordar las funciones que nuestra Constitución establece al Ministerio Fiscal, por medio del art. 124, entre otras la promoción de acciones en defensa de la legalidad.

Por todo ello, y si el Sr. Rajoy no tiene la decencia de presentar su dimisión, alguien debería tomar cartas en el asunto, presentar la correspondiente denuncia ante los tribunales y que sea resuelto el pleito, a la mayor brevedad posible, por los tribunales por medio de la condena y la inhabilitación de Don Mariano Rajoy Brey.


Y si el Ministerio Fiscal no cumple, porque no quiere o no se atreve, con las funciones encomendadas constitucionalmente, hay otras formaciones políticas que deberían coger el toro por los cuernos y plantear la denuncia a los tribunales de este fraude o incumplimiento de contrato. 

Y por favor que sea antes de que arruinen completamente este maravilloso país que es España.

Nino Granadero

ME CAGO EN TODO LO QUE SE MENEA

            Me cago en todo lo que se menea. En todo lo que se menea de manera prepotente y abusiva. Llevo tiempo indignado. No es ahora. No. No es ahora cuando estoy indignado. Hace ya bastante tiempo que lo estoy. Y sigo con un dolor y unos ardores de estómago que no me lo quita ni siquiera el omeprazol. Mira si es fuerte que nada más ver a Rajoy, se me “raja” toda la tripa.

            Me cago en todo lo que se menea. Nunca se hizo más en menos tiempo. Rajoy nos ha birlado de un plumazo lo que durante tanto tiempo nos costó conseguir. Conviene recordar que costó mucha sangre de compañeros caídos por la causa de las mejoras y derechos sociales de los trabajadores. Del entonces “yo me imagino una niña…”  al tengo una niña llamada Merkel que me “me libera, me enamora, me obliga, me obsesiona” y a los españoles nos jode, va un abismo.

            Me cago en todo lo que se menea. Rajoy en sí es un insulto.  Ya antes de ser presidente nos decía: “Ustedes no saben leer”. Ahora que lo es, nos pone a un ministro para hacernos más analfabetos. Me cago en todo lo que se menea, y ¡ea! a abarrotar aulas y quitar becas, que para eso mando yo. Con dos cojones. Y dice:”yo sé poco de este asunto, pero mi primo supongo que sabrá”.

            Me cago en todo lo que se menea. Rajoy ha llegado al poder con mentiras, artilugios, engaños y merece nuestra repulsa más contundente, nuestro desprecio eterno y, por supuesto, la retirada de nuestros respetos.

            Me cago en todo lo que se menea. Rajoy incumple continuamente el programa con el que se presento para ser presidente. Es que, como él dice: “no da ni una”. Quien incumple un contrato, honestamente tendría que irse a su casa. Iba a decir el señor, pero no, no merece tal distinción. Rajoy es un deshonesto y un inmoral. 

            Me cago en todo lo que se menea. Conseguir la mayoría absoluta con las argucias del trilerismo, no le da licencia para hacer lo que le venga en gana. No. No. 

            Me cago en todo lo que se menea, Rajoy, no hacía falta que te hubieras traído a tantos científicos, te equivocaste cuando dijiste: “he traído a diez de los más importantes científicos del mundo y ninguno me ha garantizado el tiempo que hará mañana en Sevilla. ¿Cómo alguien puede decir lo que va a pasar en el mundo dentro de 300 años?”, con que se lo hubieras preguntado a La Merkel, seguro que si te lo hubiera garantizado.

            Porque… de viernes en viernes, me cago en todo lo que se menea, vamos de peor a peor.

            Rajoy, filibustero, termino con aquella frase que tu jefe de filas, hoy en FAES (fundación para el análisis y los estudios sociales) como dinosaurio maquiavélico, le espetó en su día a Felipe Gonzáles en el Congreso: Váyase, señor González, cambiándolo por el de: Váyase, señor Rajoy. (perdón por lo de señor).

Simón Candón 2/05/2012

martes, 17 de abril de 2012


COBRAR COMO POBRES, PAGAR COMO RICOS


Es verdad que parece que estamos en un callejón sin salida. Los europeos del sur del sur, estamos derrotados. Nos aconsejan que emigremos fuera de nuestras fronteras de país para poder subsistir. Las empresas se deslocalizan con tan celeridad que nadie se espanta ya de que suceda esto. Los europeos del sur del sur estamos acorralados, indefensos y acojonados. Sin saber que hacer. Todas las mañanas nos despertamos con algo nuevo. Siempre la economía. Siempre el euro. Las cuentas no cuadran. Siempre las cuentas. El columpio del norte y del sur es diferente. Nos ametrallan todos los días con las mismas noticias para que no reaccionemos y demos por bien recibidas y aceptadas todas las ordenes. Nos tienen confundidos. Nos tienen cabreados, pero no sabemos a qué atenernos. Hace unos días se cumplió cien días del nuevo gobierno y nos ha confundido más. Sus mentiras las justifica en que Europa le exige mucho más y por tanto se ven abocados a tomar esas medidas “temporales”. Ya sabemos en este país como las medidas que se toman temporalmente, siempre terminan por ser más definitivas que las tomadas definitivamente. Pero al grano y a lo que me trae esta reflexión. Las medidas exigidas por Europa y tomadas por este gobierno nuestro, siempre van en la misma dirección. Quien menos culpa tiene de este “invento de crisis”, resulta que es el que la tiene que solucionar y pagarla. Ver para creer. Y Ahí, todos los golpes al mismo tambor. Y es que el pellejo del tambor no aguanta mucho más. Cinco millones y pronto los seis millones de parado son insoportables. Las familias que eran independientes unas de otras porque tenían recursos para estarlo, se están convirtiendo poco a poco en clanes, viviendo en “corrales de vecinos” porque ya no entra ningún dinero para poder continuar como familias independientes. Se tienen que reunir necesariamente para hacer olla común y todo común por la falta de recursos. No hay dinero circulante. Hay menos consumo. La sociedad del bienestar se ha ido al carajo y la clase trabajadora, perdón, eso de la clase trabajadora ha sido una ilusión, un desvarío, quería decir la clase de los parados cada día es más pobre. ¿Será esto lo que quiera Europa para el Sur? Uunnnnn, uunnnnn.

Aquí nuestro gobierno, no gobierna. Aquí gobierna Europa. Europa, igual a Alemania. Nuestro gobierno, legítimo, ha perdido toda autoridad. Alemania nos tiene de rodillas, con los brazos en cruz y dándonos palmetazos en la palma de las manos. Nuestro gobierno, no solo le aplaude, sino que contribuye sobremanera al castigo y encima nos retuerce la colilla encendida en las manos para hacernos más daño. ¡Malditos embaucadores, embusteros y mentirosos! No iban a subir los impuestos. No. Siempre las mismas medidas. Siempre. Reforma laboral, pero… ¿las anteriores han solucionado algo?  Por  esta dirección no se va a buen puerto.

¿Arrimar el hombro?  ¿Cómo? ¿Recibiendo menos salarios en condiciones desfavorables con pérdidas de derechos básicos? ¿Pagando impuestos más altos como si se percibieran súper-salarios? ¿Esta es la salida a la crisis? Pues vamos aviados. Para esto, no se necesitan alforjas, vamos, ni gobierno.

La clase dominante cada vez es más dominante y la dominada, más dominada. Es la política Europea.

A la clase dominada, más dominada, nos vendría muy bien que la clase dominante, cada vez más dominante diera ejemplo arrimando el hombro para salir de esta “crisis inventada” rebajándose los salarios y emolumentos recibidos a nivel de cualquier currante de la sociedad. Las rebajas testimoniales no valen. Valen las verdaderas.

Mientras la política a seguir sea: “cobrar como pobres y pagar como ricos, Fuente Ovejuna continuará siendo la misma porque el Comendador es el mismo, y ya se sabe el fin que le dio Lope a la obra.

Una verdadera reforma financiera y bancaria es lo que se necesita. Aquí está el quid de la cuestión. Esta es la verdadera reforma que se necesita para hacer frente a la crisis. Que fluya el crédito. Que el Estado garantice los créditos lo mismo que en la actualidad garantiza los depósitos con una cantidad determinada. Menos derroche en “prestar” a los bancos para sacarlos de la banca rota y más magnanimidad con el crédito para que las pequeñas y medianas empresas y autónomos puedan continuar creando riquezas y puestos de trabajos, que al fin, al cabo, son el motor de la economía. Las grandes empresas ya se las habían por si solas.

Es verdad que parece que estamos en un callejón sin salida. Los europeos del sur del sur, estamos derrotados. Nos aconsejan que emigremos fuera de nuestras fronteras de país para poder subsistir. Las empresas se deslocalizan con tan celeridad que nadie se espanta ya de que suceda esto. Los europeos del sur del sur estamos acorralados, indefensos y acojonados. Sin saber que hacer. Pero si… si fluyera el crédito, con la garantía del Estado, para los autónomos y para las pequeñas y medianas empresas, estoy seguro que se invertiría los términos del título de este artículo.

Lope es mucho Lope.

Simón Candón 2/04/2012